El ETF más barato suele ser el error más caro que cometen los inversores. Las tasas importan. Solo que no en aislamiento. Los ETF ganaron porque eliminaron fricciones: menores costes, mejor eficiencia fiscal, acceso al mercado más limpio. Por eso ahora tienen ~13,2 millones de dólares, frente a solo 1 tonelaje en 2010. Sí, la capitalización hace que las comisiones sean potentes. Una cuota anual del 1% en una cartera de 100.000 dólares que crece en 25 años puede significar terminar con aproximadamente 210.000 dólares en lugar de 265.000. Eso es un desgaste de ~55.000 dólares. Por eso los ETFs pasivos tienen una media de solo un 0,14% en comisiones, frente al 0,44% de los activos. Qué es lo que realmente determina los resultados: • Construcción de índices (las definiciones difieren más de lo que la mayoría imagina) • Consistencia del proveedor (mezclar emisores puede distorsionar la exposición) • Liquidez (los diferenciales ajustados suelen importar más que las comisiones principales) Dos ETFs que siguen a las "grandes capitalizaciones" no siempre siguen el mismo mercado. Y a veces, pagar más es racional. En mercados menos eficientes, los ETFs activos pueden ganarse su vida. Ejemplo: AVUV cobra un 0,25% y ha entregado ~106,3%+ desde su creación, IWM cobra un 0,19% con una ganancia de ~64,6% en el mismo periodo. Los resultados netos importan más que el precio del ticker. En conclusión: Las tasas son visibles. La estructura es decisiva....