Jeff Bezos ha argumentado durante mucho tiempo que obsesionarse con grandes resultados como el precio de las acciones o los titulares es una distracción. En cambio, cree que el progreso proviene de centrarse en pequeñas acciones controlables y dejar que los resultados se acumulen con el tiempo. En una entrevista de 2014 con Business Insider, Bezos explicó que objetivos como un precio de acción más alto no son cosas que los líderes puedan gestionar directamente. Lo que pueden gestionar son insumos como la eficiencia, la estructura de costos y los sistemas que impulsan las decisiones diarias. Bezos dio un ejemplo claro usando Amazon. Un buen rendimiento de las acciones proviene de un flujo de caja libre saludable. El flujo de caja libre mejora cuando los costos disminuyen. Los costos más bajos comienzan con la corrección de defectos a nivel raíz. Al trabajar hacia atrás paso a paso, los líderes eventualmente llegan a acciones que realmente pueden controlar. Esa misma mentalidad se refleja en las cartas a los accionistas de Amazon. Bezos ha escrito que los líderes senior pasan sorprendentemente poco tiempo debatiendo los resultados financieros. En cambio, se centran en la velocidad de entrega, la satisfacción del cliente y la fiabilidad operativa, confiando en que los resultados financieros seguirán. Los expertos en gestión a menudo señalan este enfoque como un principio clásico de operaciones. Harvard Business Review lo describe como elegir medidas de rendimiento que los líderes pueden influir directamente, especialmente cuando los resultados finales están retrasados o son ruidosos. La filosofía ha resurgido repetidamente en los comentarios públicos de Bezos. También ha señalado que amar el trabajo en sí mismo es otro insumo controlable que se acumula a lo largo de las décadas. La conclusión es simple pero exigente. Deja de mirar el marcador. Identifica los insumos que realmente mueven el sistema, mejóralos incansablemente y deja que los resultados se cuiden solos.