Ni siquiera es la temporada de cambios de trabajo, pero recibo una llamada de un cazatalentos. Los puestos que se ofrecen a los trabajadores de oficina son todos iguales. 'Un puesto que requiere una estrecha consulta con la dirección' y 'un puesto donde tienes que analizar desde la planificación de la gestión hasta el Desarrollo de Recursos Humanos'. 'Las posiciones pueden determinarse según la capacidad del candidato'. A medida que la gente envejece, el tamaño de la empresa disminuye gradualmente, pasando de grandes a medianas, y el puesto aumenta, pero los trabajos poco conocidos son una ventaja y solo las responsabilidades se vuelven más pesadas. Cuando decidí irme, tenía que volver si había una buena empresa, pero cada vez que recibía una oferta, no me sentía motivado, sino que mi deseo de dejar la empresa para la que ni siquiera trabajaba se volvió firme. El precio de envejecer y construir una carrera es aprender a 'ser más refinado'. No es que te dé diez millones de dólares, pero tengo que hipotecar mi tiempo y mi libertad y burlarme de los demás. Con el paso del tiempo, la esencia del negocio de 'trabajador de oficina' se vuelve repugnante.