La col rellena es una obra maestra de la ingeniería campesina diseñada para sobrevivir al invierno. Aunque la técnica se originó en Oriente Medio utilizando delicadas hojas de vid, la migración hacia el norte requirió un recipiente más resistente. En los climas gélidos de Europa del Este y los Balcanes, las hojas frescas fueron sustituidas por cabezas enteras de col fermentadas en salmuera. Este método de conservación transforma las hojas duras en envolturas translúcidas y ácidas que ablandan el relleno de carne y arroz desde dentro hacia fuera. Explora más: