La estrategia financiera más peligrosa del mundo ahora mismo es "esperar y ver" en Bitcoin. En los mercados tradicionales, esperar compra información. En los mercados de suministro fijo, la espera destruye la opcionalidad. Este es un juego global de sillas musicales con 25–30 billones de dólares de capital reasignable controlado por el estado y solo 21 millones de sillas. Las matemáticas hacen que el retraso sea indefendible. La matemática de la inevitabilidad La "opción real" para comprar Bitcoin está a punto de expirar porque el fondo soberano direccionable está estructuralmente mal valorado. Fondos de capital a nivel estatal (orden de magnitud): Reservas soberanas de divisas: ~$13T Fondos soberanos: ~$15T Oro del banco central: ~4 millones de dólares Fondo soberano bruto: ~32 millones Reasignable de forma conservadora: ~$20–25T Si solo el 1% se reasigna a Bitcoin, eso equivale a 200.000–300.000 millones de dólares en entradas netas. Con un multiplicador de liquidez estándar donde 1 dólar de entrada persistente genera ~3–5 dólares de capitalización bursátil, esto no es incremental. Es un cambio de régimen. Una reasignación soberana del 5% soporta matemáticamente entre $250K y $400K+ Bitcoin. Esto no es un "techo": es simplemente la revalorización necesaria para acomodar a la primera oleada de refugiados institucionales. Bitcoin no absorbe capital de forma fluida. Reduce el precio. La trampa soberana: utilidad vs. posesión No confundas "utilidad" con "soberanía". Ya vemos la señal en el ruido minorista: abuelas de 75 años en Caracas pagando tasas de la HOA en USDT para escapar de la hiperinflación. Eso es utilidad. Les salva del colapso de la moneda local. Pero útil ≠ soberano....