Si estás privado de sueño, una de las mejores cosas que puedes hacer (contrariamente a la intuición) es ejercicio de alta intensidad. Unas pocas horas de privación de sueño reducen la sensibilidad a la insulina y afectan la función cognitiva. Pero solo 10 minutos de HIIT pueden mejorar el flujo sanguíneo cerebral, el rendimiento cognitivo y la regulación de la glucosa en sangre. Puede llevarte de vuelta a la línea base, o incluso por encima de ella, durante varias horas o hasta que puedas dormir lo suficiente. Puede que no sientas ganas de esforzarte cuando estás cansado, pero los beneficios a corto plazo son reales. Solo asegúrate de no convertir la falta de sueño en un hábito.