Me di cuenta después de las fiestas de que mi peso había ido subiendo poco a poco desde el verano. Alcanzó un pico más cercano a 204 en diciembre (la báscula no se guardó). Decidí que necesitaba darle la vuelta a la situación. Deja la comida rápida y el alcohol. Volví a jugar al baloncesto cuatro días a la semana. Hasta ahora, he bajado unos 10 libras. Todavía me queda camino por recorrer para alcanzar mis objetivos, pero hasta ahora me siento bien al ver una diferencia tangible. Si estáis en la misma situación, dejad de poner excusas y posponer las cosas. Empieza a crear nuevos hábitos desde ahora. Tú también puedes hacerlo.