Me encanta el Financial Times y pago para suscribirme. Aquí está la razón El mandato histórico del FT es servir a los capitalistas, y especialmente a los financieros. Élites como esa podrían estar encantadas de dejar que la prensa populista y las plataformas de redes sociales difundan tonterías al público en general, pero no les gusta comerse eso ellos mismos Un gestor de fondos en BlackRock, o un operador en JP Morgan, no se beneficia siendo objeto de propaganda de derechas, historias alarmistas de izquierdas o tomas incendiarias. Ganan dinero teniendo buena información, por eso la pagaron, y por eso el FT puede poner un muro de pago en sus historias y aun así tener a mucha gente suscrita Sin embargo, es importante destacar que esto significa que los periodistas del FT acaban sintiéndose orgullosos de su trabajo y tomándose su trabajo en serio. Esta filosofía acaba marcando una diferencia real, porque significa que el FT no limpia las cosas —por ejemplo, ha hecho algunos de los mejores reportajes sobre las atrocidades israelíes en Palestina— pero tampoco sensacionaliza las cosas Así que, si quiero tener una idea básica de la situación en un país o sector en particular, es el primer lugar al que voy, y con este sólido núcleo de información en su lugar, puedo complementarlo con mis podcasts de izquierdas, o canales de filosofía esotérica, o youtubers quejumbrosos, como agitar copos de chile sobre una comida bien equilibrada