En OKX, nunca nos preocupa que los empleados roben protagonismo a sus superiores, pero queremos que todos tengan suficiente margen de desarrollo para maximizar realmente sus capacidades. Al mismo tiempo, también exigimos que cada empleado de OKX abandone la impulsividad, mejore continuamente sus capacidades profesionales, trate el éxito del cliente como su propio éxito y defina el desarrollo profesional con valor a largo plazo. Para nuestros mejores empleados, también ofrecemos el espacio de promoción y las recompensas más competitivos del sector. Por ello, siempre recordamos al equipo que tenga cuidado con el comportamiento "caótico y abandonado" de algunos amigos: atraer talentos con tentaciones a corto plazo pero carecer de responsabilidad a largo plazo.