...esa es una imagen clásica e icónica del orbitador Viking 1 en 1976 — una de las primeras vistas claras que muestra la sorprendentemente delgada atmósfera marciana como una tenue y brumosa capa a lo largo del borde (limbo) del planeta. Esta foto (a menudo referida en versiones procesadas como mostrando la "delgada atmósfera de Marte") fue capturada en luz violeta (ID de imagen aproximadamente 34A13 del archivo del Orbitador Viking, fechada alrededor del 24 de julio de 1976). Revela bellamente cuán tenue es la atmósfera de Marte — mayormente dióxido de carbono, con una presión en la superficie de solo alrededor del 0.6% de la de la Tierra (alrededor de 6 mbar en promedio). La bruma es causada por partículas de polvo suspendidas y a veces nubes de hielo delgadas (CO₂ o hielo de agua), que dispersan la luz y crean ese delicado resplandor en el horizonte. Características clave en la imagen: Izquierda/centro: El prominente cráter Galle (aproximadamente 230 km / 143 millas de diámetro), apodado famosamente el cráter "Cara Feliz" o "cráter de la cara sonriente" debido a su curva de montaña "boca" y dos manchas oscuras que parecen "ojos". Se encuentra en el borde oriental de la enorme cuenca de impacto Argyre. Lado derecho: Las escarpadas Charitum Montes (Montañas Charitum), que se elevan a lo largo del borde sur de la cuenca Argyre Planitia — una vasta y antigua característica de impacto en el hemisferio sur de Marte. Esta vista del limbo fue valiosa para los primeros estudios de la estructura atmosférica, mostrando cómo el polvo puede elevarse alto en el aire delgado y cómo la atmósfera se adelgaza drásticamente con la altitud (altura de escala ~11 km, frente a ~8 km de la Tierra). Aquí hay algunas vistas de alta calidad y versiones procesadas de esta legendaria foto del Viking 1, destacando el limbo atmosférico, el cráter Galle y el terreno circundante: Los orbitadores modernos como Mars Express, Mars Reconnaissance Orbiter y otros han capturado el cráter Galle con mucho más detalle (incluyendo sus campos de dunas y patrones de escarcha), pero esta toma del Viking de 1976 sigue siendo legendaria por darnos una de nuestras primeras vislumbres de la frágil atmósfera de Marte desde la órbita. Es un recordatorio de cuán alienígena — y, sin embargo, inquietantemente hermosa — es realmente el cielo del Planeta Rojo.