**La peor versión** La máquina de aprendizaje decepcionó a todos. Era lento, torpe y propenso a errores evidentes. Necesitaba corrección constante. Sus respuestas eran desiguales. Los periodistas lo calificaron de "prometedor, pero aún en muchos años". El ayuntamiento hizo una pregunta sencilla: "¿Esto es lo que vamos a conseguir?" Nadie podía asegurarlo. Pero un ingeniero señaló un gráfico aproximado que la máquina había producido por sí sola, un registro de su rendimiento pasado. "No sé dónde termina el escalado", dijo. "Pero sé hacia dónde va." El consejo tomó dos decisiones ese día. Primero, limitaban lo que la máquina podía controlar. Segundo, diseñaron todo bajo la suposición de que esta era su versión más débil. Incorporaron corrección en todos los sistemas. La sociedad asumía menos certeza. Las escuelas enseñaron a los estudiantes a discutir con ella. Los hospitales registraban los desacuerdos en lugar de ocultarlos. Las leyes se redactaban con cláusulas de revisión en lugar de definitivas. Nada asumía que la máquina se quedaría igual. Los primeros años fueron caóticos. La máquina contradijo a los expertos. Cambió de opinión. A veces empeoraba antes de mejorar. Una ciudad vecina tomó decisiones diferentes. "Déjalo madurar primero", decían sus líderes. "Nos adaptaremos cuando esté listo." Cinco años después, la diferencia era evidente. ...