Los pesimistas nos contaron todas las formas en que la fijación de la congestión fracasaría. Exactamente un año después de empezar el programa, está claro que todas y cada una de sus predicciones eran erróneas. Lo que nos dijeron que pasaría: • Las tiendas y restaurantes perderían el tráfico peatonal y cerrarían • La tendencia de retorno a la oficina se ralentizaría • La asistencia a Broadway disminuiría • La congestión en la herida de zona sigue igual de grave • El tráfico fuera de la zona aumentaría drásticamente • Los viajeros no querrían pasar al transporte público * La calidad del aire no mejoraría • Los ingresos generados para la MTA serían menores de lo proyectado Esto es lo que realmente ha ocurrido en el primer año: • Reservas de restaurantes: +5% • Tráfico peatonal: +3,4% • Vacantes en comercio: -0,9% • Asistencia a Broadway: +19% • Asistencia presencial a la oficina: +10% • Congestión en la zona: -11% • Tráfico en puentes y túneles fuera de la zona: sin cambios significativos * Materia particulada pequeña en el aire: -22% • Pasajeros en metro: +7% entre semana (aún más los fines de semana) • Ingresos generados para MTA: 548 millones de dólares (frente a 500 millones proyectados)