Phil Knight, fundador de Nike, solía inventar desprecios para motivarse: "Desarrollaba un desprecio poco saludable por Adidas. O tal vez era saludable. Esa empresa alemana había dominado el mercado de calzado durante un par de décadas, y poseían toda la arrogancia de un dominio indiscutido. Por supuesto, es posible que no fueran arrogantes en absoluto, que para motivarme necesitara verlos como un monstruo."