Los estudios muestran que las comidas familiares están literalmente vinculadas a mejores calificaciones. Según un estudio de la Universidad de Columbia realizado por el Centro Nacional sobre Adicción y Abuso de Sustancias (CASA), los niños que comparten frecuentemente la cena con sus familias obtienen mejores calificaciones en la escuela. Los datos revelan que los adolescentes que comen cinco o más comidas familiares a la semana tienen muchas más probabilidades de obtener excelentes calificaciones y demostrar habilidades avanzadas de comunicación y vocabulario. Esta investigación subraya cómo el compromiso familiar rutinario fomenta un entorno nutritivo y estable que mejora el bienestar emocional y la autoconfianza, factores vitales en el logro académico. Las ventajas van más allá: las comidas compartidas proporcionan un foro seguro para la autoexpresión, la absorción de principios familiares y el perfeccionamiento del pensamiento analítico. Notablemente, el estudio también muestra que los adolescentes con más cenas familiares son notablemente menos propensos a actividades de riesgo como fumar o el consumo de alcohol. En el mundo actual de agendas apretadas y distracciones digitales, estos hallazgos destacan cómo el simple acto de cenar juntos puede influir significativamente en la trayectoria de un niño. [Universidad de Columbia, Centro Nacional sobre Adicción y Abuso de Sustancias (CASA). Abril de 2025]