Esta intrigante imagen muestra NGC 5307, una nebulosa planetaria ubicada a unos 10,000 años luz de la Tierra en la constelación Centaurus. Fue descubierta en 1836 por el astrónomo inglés John Herschel. Una nebulosa planetaria marca la etapa final en la vida de una estrella similar al Sol y ofrece un vistazo al futuro distante de nuestro propio Sistema Solar. A medida que una estrella se acerca al final de su vida, se expande en un gigante rojo, impulsada por la fusión nuclear en su núcleo. Mientras la fusión continúa, la presión hacia afuera equilibra la gravedad. Eventualmente, a medida que la energía de fusión disminuye, el núcleo colapsa y las capas externas de la estrella son expulsadas suavemente al espacio. Lo que queda es una impresionante cáscara de gas brillante que rodea a una enana blanca, el denso remanente del núcleo de la estrella. En NGC 5307, estas capas externas brillantes se están expandiendo lentamente hacia afuera a una velocidad de aproximadamente 15 km/s mientras se enfrían gradualmente. Con el tiempo, la nebulosa se dispersará y se desvanecerá, dejando solo a la tenue enana blanca detrás. Esta cautivadora imagen fue creada utilizando datos ópticos capturados por la Cámara Avanzada para Encuestas a bordo del Telescopio Espacial Hubble y fue publicada en agosto de 2019. Crédito: ESA/Hubble & NASA, R. Wade et al.