A primera vista, esto puede parecer razonable, pero en realidad es una falsa equivalencia. Los DEX y CEX cumplen funciones fundamentalmente diferentes. El acceso abierto y sin permisos pertenece a los DEX; la responsabilidad, los estándares y la rendición de cuentas pertenecen a los CEX. Un DEX es una herramienta pura de autocustodia. El proveedor de servicios no es un intermediario y no controla los fondos de los usuarios. Los usuarios que interactúan con DEXs entienden—o deberían entender—que están utilizando una herramienta y asumiendo toda la responsabilidad de sus acciones. Como ha declarado el presidente de la SEC, Paul Atkins: "El derecho a tener la custodia propia de la propiedad privada es un valor fundamental estadounidense que no debería desaparecer cuando uno inicia sesión en internet." En cambio, los CEX custodian los fondos de los usuarios, al igual que los bancos. Como resultado, tienen obligaciones claras en relación con la AML, el cumplimiento de sanciones, la prevención del fraude y la protección del consumidor. Los CEX no son tuberías neutras. Intermedian la confianza, tienen responsabilidad operativa y, por tanto, tienen el deber de proteger a los usuarios, no simplemente listar todo lo que existe. Confundir DEX y CEX no es apertura. Es un intento de evitar la responsabilidad. Esta distinción fundamental refleja una diferencia de valores de larga data entre OKX y Binance.