No te das cuenta de cuántas personas realmente quieren ser Fundadores. Es brutal. Puedes contratar a gente más lista que tú, por más barato de lo que crees, porque asumes el riesgo. Deja que la gente se convierta en emprendedora dentro de la empresa. Hemos financiado a empleados en acuerdos, les hemos apoyado en la construcción de herramientas que ahora usamos a diario y les hemos animado a explorar nuevas áreas del negocio cuando no querían que su puesto fuera el estado final. Mi primer chico, que empezó investigando para mí, ahora nos ayuda a gestionar nuestras inversiones. Un antiguo gestor de redes sociales dirige las operaciones. Cuando dejas que la gente construya, se queda más tiempo, ganan más y la empresa se acumula junto a ellos.