La mayoría de los comentarios sobre energía respecto a Venezuela son especulaciones sobre los impactos en el betún canadiense o en el esquisto estadounidense, pero mi opinión más polémica: cuando una de las grandes potencias mundiales intenta apoderarse de la producción petrolífera de otra nación mediante coacción militar, la verdadera importancia es subrayar el valor de electrificar el transporte en los países importadores de petróleo. (Quizá incluso naciones exportadoras de petróleo también...)