En marketing, a menudo se dice que "lo que te trajo aquí no es lo que te llevará allí". El mercado cambia, así como tu producto y tu cliente. Lo que es atractivo, convincente y merece atención no es lo que ya se ha visto y experimentado ayer. Es algo nuevo y sorprendente, relevante y oportuno, y con suerte creativamente hermoso y valioso como para justificar dedicar tiempo o capital a ello. Siempre existe la tendencia a buscar manuales y ideas derivadas de estudios de caso exitosos para informar qué y cómo ejecutar, pero tiendo a pensar que es mucho más interesante (y efectivo) extraer exactamente lo opuesto de ellos. Piensa en lo que se ha hecho como "tomado", y como anti-plantillas. Entiende dónde puedes innovar, introducir algo nuevo, o quizás actuar sobre el anti-patrón de los patrones que emergen. La misma lógica se puede aplicar al marketing "basado en datos". Los datos son un indicador rezagado: lo que hace que las campañas sean exitosas a menudo es lo que es especial y sin precedentes. No es algo que los datos puedan informar, validar o inspirar. Desvincular tu juicio y estrategia de los datos puede ser una ventaja si consideras que tu gusto y liderazgo creativo son lo suficientemente buenos. No solo es "lo que te trajo aquí no es lo que te llevará allí", sino también "lo que los llevó allí no es lo que te llevará a ti allí". Cada empresa opera en su propio contexto. Una estrategia o iniciativa que funcionó para otra no fue diseñada específicamente para ti. Es más efectivo desarrollar tu propia estrategia de marketing diseñada a medida, y solo tú tienes el contexto completo para hacerlo.