Es fácil interactuar con los demás porque la gente puede fingir, y ellos también pueden hacerte sentir bien... Pero es difícil coordinarse porque ya no pueden fingir porque requiere trabajo real, y sus emociones negativas se desbordan, lo que abre una ventana a más conflictos a largo plazo... No podemos lograr una coordinación efectiva entre dos partes a menos que ambas resuelvan sus propias inseguridades, dudas y miedos antes de comprometerse plenamente a llevar a cabo juntos un trabajo.