Esta historia es una locura. Un hipnotizador realizó una vez un experimento con dos de los principales ejecutivos de publicidad del mundo. • Los recogió en el aeropuerto • Los llevó a una habitación • Les pidió que crearan un concepto de campaña completamente original Les pidió que idearan la marca para un cementerio de mascotas. Pasaron 8 horas haciendo lluvia de ideas. Al final del día, presentaron orgullosos su idea. Era exactamente la idea que el hipnotizador había predicho de antemano. Gráficos exactos, nombre y todo. Aquí está la parte que la mayoría de la gente malinterpreta: Nunca les dijo qué crear. Durante el trayecto desde el aeropuerto, los preparó con naturalidad. • Comentarios desechables • Niños cruzando la calle con camisetas • Ciertos valles publicitarios • Palabras coladas en la conversación • Señales visuales que transmitieron • Nada evidente...