hemos pasado décadas regulando la energía nuclear hasta dejarla en coma porque temíamos un riesgo del 0.001% de accidente y ahora nos estamos dando cuenta de que el riesgo del 100% de pobreza energética y de irrelevancia geopolítica es mucho peor. el estado regulador se está viendo como una amenaza a la seguridad nacional. el nuevo mandato es Aceleración. la visión maltusiana (debemos consumir menos para salvar el planeta) está muerta. la visión techno-optimista (debemos producir energía infinita para resolver problemas) ha ganado.