La alimentación restringida por tiempo (TRE) puede no mejorar la salud cardiometabólica si no cambias qué o cuánto comes. Las mujeres con obesidad que practicaron TRE temprano (comiendo de 8 AM a 4 PM) o TRE tarde (de 1 a 9 PM) pero mantuvieron su ingesta calórica y niveles de actividad física iguales no experimentaron cambios en su sensibilidad a la insulina, glucosa en sangre, lípidos en sangre, inflamación, estrés oxidativo o marcadores de composición corporal. El grupo de TRE tarde sí vio un cambio más tardío en su fase circadiana (~24 minutos) en comparación con el grupo de TRE temprano. La alimentación cronometrada circadiana es importante, pero sin un énfasis en la calidad dietética, las mejoras metabólicas parecen ser modestas.