Científicos chinos han descubierto grafeno natural de pocas capas en muestras de suelo lunar recogidas de la Luna. En regolito recuperado desde una distancia de casi 240.000 millas (384.400 km) de distancia, los investigadores identificaron diminutas escamas incrustadas de este extraordinario material a base de carbono. Las muestras fueron devueltas a la Tierra por la misión china Chang'e-5, que aterrizó en la Luna en 2020 y trajo aproximadamente 3,8 libras (1,7 kg) de material lunar para un estudio detallado. El grafeno consiste en una única capa atómica de átomos de carbono dispuestos en una red hexagonal en forma de panal. Reconocido como un "material maravilla" o "supermaterial" desde su aislamiento en 2004, posee propiedades excepcionales: es una de las sustancias más resistentes conocidas, supera al cobre en conductividad eléctrica y destaca en la transferencia de calor. Estas características la hacen muy prometedora para aplicaciones en electrónica, almacenamiento de energía (como baterías avanzadas) y compuestos de alto rendimiento (EXCEL). La imagen y análisis de alta resolución reveló escamas de grafeno que comprenden de 2 a 7 capas dentro de las muestras. Aunque las trazas de carbono aparecieron en muestras anteriores de la misión Apolo, esto marca la primera confirmación inequívoca de grafeno de pocas capas en la Luna, lo que implica que podría ser más común en ambientes lunares de lo que se pensaba. Este hallazgo plantea preguntas intrigantes sobre los orígenes lunares. La hipótesis predominante del impacto gigante plantea que la Luna se formó hace aproximadamente 4.500 millones de años a partir de escombros tras la colisión de un protoplaneta del tamaño de Marte (Theia) con la Tierra primitiva, una catástrofe que se espera vaporice y agote elementos volátiles como el carbono. La presencia de grafeno desafía esto al sugerir química residual del carbono autóctono o una posterior entrega y procesamiento mediante impactos de meteoritos, interacciones con el viento solar u otros mecanismos. Los científicos proponen que el grafeno probablemente se formó mediante procesos naturales de alta temperatura y alta presión en la Luna, como la actividad volcánica antigua, el bombardeo de micrometeoritos o el calentamiento inducido por impacto, a diferencia de los métodos controlados de deposición química de vapor o exfoliación mecánica utilizados en la Tierra. Más allá de reescribir aspectos de la historia geológica lunar, el descubrimiento pone de manifiesto cómo condiciones extraterrestres extremas pueden generar espontáneamente nanomateriales avanzados. Una sustancia que sigue siendo difícil y costosa de fabricar eficientemente aquí en la Tierra podría estar formándose de forma natural en toda la superficie lunar, ofreciendo posibles pistas para la utilización futura de recursos in situ en la exploración espacial e incluso técnicas de producción novedosas inspiradas en procesos cósmicos.