Rusia ha dejado al mundo atónito con una visión asombrosa: cuatro lunas brillando en el cielo nocturno sobre San Petersburgo. Esto no es ciencia ficción, ni un engaño, ni una anomalía cósmica: es un fenómeno óptico atmosférico impresionante conocido como paraseleno (comúnmente llamado "perros lunares" o "lunas simuladas"). La exhibición ocurre cuando la brillante luz de la luna atraviesa millones de diminutos cristales hexagonales suspendidos en nubes cirros de gran altitud durante condiciones de frío intenso. Estos cristales actúan como prismas, refractando y reflejando la luz para crear puntos brillantes vívidos, similares a los lunares—normalmente situados a unos 22 grados de la Luna real, a menudo simétricamente en este caso raro y vívido, la alineación y las condiciones producían hasta tres reflejos brillantes adicionales junto a la Luna verdadera, resultando en la ilusión surrealista de cuatro lunas brillando juntas en perfecta armonía. Aunque la ciencia explica completamente la mecánica—similar a los más familiares "sundogs" diurnos (parhelia), pero más raro de noche debido a la menor intensidad de la luz lunar—el impacto visual sigue siendo absolutamente hipnotizante y de otro mundo. Los vídeos y fotos del evento se difundieron rápidamente en internet, dejando a espectadores de todo el mundo maravillados por la capacidad de la naturaleza para convertir una noche de invierno ordinaria en un espectáculo que resulta casi mágico. Incluso en nuestra era de tecnología avanzada, el cielo sigue sabiendo cómo sorprendernos y silenciarnos.