La criptografía supone un reto único para los recién llegados: es mucho más que matemáticas. Los criptógrafos trabajan con múltiples modelos computacionales y supuestos que no están rigurosamente demostrados. No es "solo matemáticas de confianza". También confías en la experiencia cultural y el conocimiento interno sobre qué supuestos son aceptables en qué contextos. Esto difiere fundamentalmente de las demostraciones matemáticas puras basadas en primeros principios.