La muerte de la media. Actualmente estamos presenciando el colapso total del coste marginal de la creación. Redacción publicitaria, diseño, edición de vídeo: habilidades que antes eran muy valiosas debido a la barrera de la ejecución técnica, se están democratizando hasta el punto de ser irrelevantes. La mayoría de los profesionales del marketing ven esto desde la perspectiva de la eficiencia. Ven una herramienta que les permite producir 10 veces la producción por una décima parte del coste. Cuando la oferta de contenido "suficientemente bueno" se vuelve infinita, el valor económico de ese contenido se desploma hasta cero. Estamos entrando en una era de ruido infinito. Si crees que ahora te cuesta captar la atención, espera a que internet se inunde con miles de millones de artículos, tuits y vídeos generados sintéticamente cada día. (Que ya está ocurriendo, solo que no con la calidad y volumen que tendrá dentro de 6 o 12 meses) En este entorno, el volumen puro ya no es una estrategia válida. No puedes publicar más que una granja de servidores. El alfa en el marketing moderno está cambiando completamente de la producción a la procedencia. [1] La prima del fideicomiso A medida que internet se vuelve cada vez más sintético, veremos una huida masiva hacia la seguridad. "¿Esto es real?" se convertirá en el criterio de compra más importante. Nos estamos alejando de la optimización por algoritmos y volviendo a la optimización por humanos. Las marcas personales, las ventas lideradas por fundadores y las voces humanas verificadas tendrán un precio premium exorbitante. La marca corporativa sin rostro está muerta. Si un consumidor no puede verificar la fuente humana detrás del mensaje, inconscientemente lo etiquetará como "spam". [2] Marketing de alta fricción Durante la última década, el objetivo fue la "baja fricción". SEO, anuncios programáticos, secuencias automáticas de correos. A medida que la IA canibaliza estos canales de baja fricción, —bots haciendo clic en anuncios servidos por bots en sitios escritos por bots—, el dinero inteligente se trasladará a canales de alta fricción. Eventos en directo. Correo físico. Apretones de manos. Cenas a puerta cerrada. ...