“La vida te romperá. Nadie puede protegerte de eso, y vivir solo tampoco lo hará, porque la soledad también te romperá con su anhelo. Tienes que amar. Tienes que sentir. Esa es la razón por la que estás aquí en la tierra. Estás aquí para arriesgar tu corazón. Estás aquí para ser engullido. Y cuando suceda que estés roto, o traicionado, o abandonado, o herido, o la muerte se acerque, déjate sentar junto a un manzano y escucha las manzanas caer a tu alrededor en montones, desperdiciando su dulzura. Dite a ti mismo que probaste tantas como pudiste.” — El tambor pintado (Louise Erdrich)