Se ha hablado mucho sobre la plata en las últimas 24 horas y quiero ofrecer una perspectiva a largo plazo sobre un tema que he seguido de cerca durante años. 1) Las burbujas en los metales monetarios no se forman con una oferta ajustada y una demanda estructural en aumento mientras el sistema fiat global está en crisis. 2) La plata rara vez se mueve en líneas rectas. La volatilidad es parte del proceso y debe ser abrazada, no temida. 3) Es poco probable que el entorno de precios bajos de los metales de la última década regrese. El genio de la inflación está fuera de la botella, y los bancos centrales carecen de la capacidad para volver a meterlo. 4) A pesar de cotizar cerca de los máximos nominales anteriores, la plata sigue estando materialmente subvaluada en un mundo de dominio fiscal y un dólar estructuralmente más débil. Dejemos que el polvo se asiente y que el bombo se desvanezca. En los mercados alcistas de materias primas, el liderazgo rota. Este juego está lejos de haber terminado, en mi opinión.