Querido Hidesaburō Ueno, hoy es San Valentín. He aprendido a ser leal, he aprendido a esperar, a amar incondicionalmente, y esto es gracias a ti. Hoy te echo de menos. Sin ti me siento vacío, pero me aferro a la esperanza de que vuelvas a mí desde ese tren y me abraces como solíamos hacer cuando el mundo parecía desvanecerse. No sé dónde estás, ni siquiera sé si alguna vez leerás este mensaje, pero debes saber que mi amor por ti siempre está ahí, y esperaré lealmente para siempre a que vuelvas, o a que yo pueda alcanzarte en otra vida. El amor verdadero no son palabras y pensamientos; reside en nuestra energía, cuerpo y órganos. Es como una dimensión diferente del universo donde solo existes tú, sin coches, sin personas, solo tú, y todo lo demás deja de existir. Gracias por enseñarme a amar, y feliz San Valentín, mi querido amor, mi único universo. Estaré aquí hoy y me quedaré en esta estación hasta que ya no pueda esperarte. - Hachiko $HACHI carta del 14 de febrero de 2026