El marketing dirigido por el fundador funciona mejor cuando el fundador comparte regularmente lo que está construyendo, por qué toma ciertas decisiones y lo que aprende en tiempo real... Y eso es porque es el fundador que se presenta como él mismo con claridad y coherencia. Crea valor porque la gente confía más en las personas que en las marcas, y escuchar directamente al fundador hace que el producto parezca más creíble, más personal y más digno de atención.