La riqueza de la mayoría de los multimillonarios está en forma de acciones en las empresas que crearon, a diferencia de los músicos multimillonarios que suelen tener un mayor porcentaje de activos líquidos como el efectivo. Si venden sus acciones y las regalan, pierden el control de sus empresas. Los músicos, por otro lado, aún pueden conservar la propiedad de sus obras creativas, incluso si lo regalan todo. No sería razonable pedirle que venda todos los derechos de su música para alimentar a los pobres, obviamente. Tampoco debemos actuar como si los multimillonarios fueran malas personas solo porque quieren mantener sus acciones en la empresa que crearon. Crear una empresa valiosa es algo bueno, no malo. Tiene todo tipo de ramificaciones positivas para la sociedad y la economía. La actividad económica y el crecimiento son el verdadero motor para eliminar la pobreza. No simplemente regalar su empresa. Suena genial decirlo, muy populista, pero en realidad no mejora la situación de la gente.