Recientemente vi algunos tweets de Inference Labs que decían cosas muy razonables: cuanto más grandes se hacen los modelos de IA, más profunda se vuelve la brecha de verificación. Todo el proceso de inferencia se vuelve cada vez más opaco, no hay forma de verificar de dónde provienen los resultados y cómo se derivan paso a paso, lo que naturalmente reduce la confianza. Su solución es simple y directa, pero especialmente impactante: añaden una prueba criptográfica a cada salida de IA, similar al hash de transacción en la blockchain, inalterable y verificable en cualquier momento. Así, el contenido generado por la IA ya no es simplemente lo que tú digas, sino que se puede verificar directamente a través de métodos criptográficos. ¿No es esta precisamente la parte que más necesita ser cubierta en web3? La descentralización ya ha trasladado la confianza de las instituciones a los códigos y mecanismos criptográficos. Ahora que la IA está a punto de implementarse a gran escala, si sigue siendo una caja negra, ¿quién se atrevería a confiarle fondos, datos y decisiones clave? Con esta prueba criptográfica, la autenticación de identidad, la seguridad y la responsabilidad pueden realmente implementarse, logrando un sistema autónomo auditable. Por muy poderosa que sea la IA, debe ser comprensible y verificable; de lo contrario, por muy grande que sea el modelo, solo será un generador de mentiras más sofisticado. #KaitoYap @KaitoAI #Yap @inference_labs