Todavía recuerdo con cariño la entrevista con el periodista del WSJ. Estaba en el colegio cuando ocurrió, creo que salí fuera a atender la llamada. Fue una locura para mí, en 2013, hablar así en inglés, hablando de BQC. Luego creo que mi padre pasó por París para encontrar una copia del WSJ de ese mismo día, cuando salió. Sigue siendo irreal que mi nombre esté impreso en ella.