Estamos presenciando un hecho peligroso pero casi irreconocible: Alibaba Qianwen ha accedido a 400+ productos y los ha convertido en una superapp de IA, y la comida, la ropa, la vivienda y el transporte de la gente están todos en este chat de IA Una ventana de diálogo está conectada a búsqueda, oficina, código, contenido, atención al cliente, sistemas empresariales, complementos, APIs y servicios de terceros Los usuarios ya no hacen clic en enlaces, rellenan formularios ni confirman regulaciones una por una, sino que entregan sus intenciones al modelo: "ayúdame a encontrar un proveedor", "ayúdame a negociar el precio", "ayúdame a gestionar esta cooperación", "ayúdame a decidir cuál usar" Esto significa que la IA ya no es solo un intermediario de la información, sino que se está convirtiendo en un ejecutor del comportamiento económico, pero el mundo aún no ha preparado la estructura de confianza más básica para la IA. Nadie sabe quién "es" y ningún sistema puede demostrar a quién "representa" El ecosistema de IA actual puede parecer dinámico, pero la capa inferior es en realidad extremadamente frágil: 1) La primera capa de fractura: la identidad Una IA dice: "Represento a una persona concreta / una empresa / un equipo", ¿Cómo confirmas que realmente está autorizado? ¿Es responsable? ¿Dónde está su límite de autoridad? En el sistema actual, casi no hay diferencia entre un agente que se ha creado durante 5 minutos y un agente que representa una gran empresa. Esto no es un problema de seguridad, sino ceguera estructural. 2) Fractura de segunda capa: declaración La IA empareja servicios, transacciones y cooperación, pero "quién puede proporcionar qué" sigue siendo solo texto web, PPT, PDF e historial de chat. Estas afirmaciones no pueden ser verificadas por máquinas ni reutilizadas en todas las plataformas...