32 me gusta. 37 mensajes directos para unirse a la conversación. 3 personas diciendo: "Eres un idiota, nadie va a aparecer." Conclusión 1: Más mensajes directos que me gusta me dice que la gente quiere hablar, quiere ser escuchada. La mayoría de los mensajes directos eran de cuentas pequeñas, y creo que muchos de vosotros dudaréis en publicar públicamente. No. Casi no hay ningún inconveniente. Aunque no consigas ningún tipo de interacción, forzar tus pensamientos en palabras genera claridad. Muchos de vosotros habéis enviado temas fuertes. Quiero pasar por tantos como podamos. Conclusión 2: Siempre habrá alguien que trate el odio como entretenimiento. Espero que acabes haciendo cosas que respetes, porque la dopamina de crear y ser constructivo es de una escala diferente al golpe barato de destruir a la gente. PD: El público es lo que menos importa. La incomodidad es lo importante. Hago esto para forzar a mi cerebro a ser más agudo, elocuente y rápido, a través de conversaciones no guionizadas.