Esta semana completamos pruebas acústicas de campo directo en nuestro módulo lunar Blue Moon MK1, un hito importante en la cualificación de vuelo.    Rodeamos el módulo de aterrizaje totalmente integrado con un anillo de torres de altavoces de 34 pies para generar un campo acústico casi difuso, que coincide con el entorno de la cofia de carga útil de New Glenn a un nivel total de presión sonora de más de 138 decibelios. El MK1 funcionaba en una configuración similar a la de vuelo: tanques presurizados con helio y nitrógeno, baterías que alimentaban el vehículo, con toda la aviónica y sistemas de guiado críticos funcionando.    43 acelerómetros triaxiales midieron la respuesta durante una exposición de dos minutos a nivel de protocalificación. Dado que el entorno de vibración del módulo está impulsado por cargas acústicas, esta prueba sustituye a las pruebas tradicionales de vibración basadas en vibraciones y representa con mayor precisión las condiciones de ascenso.    Próxima parada: @NASA_Johnson para pruebas en cámara de vacío térmica.