Una de las piezas más interesantes de la colección, 3:4 rV (1966) de Johann Severtson, es quizás la primera escultura creada con la ayuda de un ordenador. Severtson utilizó un mainframe en la Universidad de Chicago para escribir un programa que creaba un número, tipo y disposición variables de los elementos de la escultura. Luego eligió la versión que más le gustaba y la creó. Severtson veía el ordenador no como el artista, sino como una extensión de su propia memoria y creatividad.