El mercado no es un cajero automático, es un espejo. Tras tres rondas de alcistas y bajistas, la realización más profunda es: lo que realmente determina los rendimientos a largo plazo no es cuántas oportunidades aprovechar, sino cuántas tentaciones no has tomado. Menos pérdida es beneficios, y quienes tengan pequeñas caídas seguro que ganarán a largo plazo. La riqueza es una compensación por la cognición, no una recompensa por el trabajo duro. Quienes sobrevivan a unas cuantas rondas más de mercado alcista probablemente ganarán al final.