Fortune calcula que las empresas que suministran centros de datos, chips y computación a OpenAI han contraído unos 96.000 millones de dólares en deuda vinculada a su desarrollo de infraestructura, incluyendo unos 30.000 millones en SoftBank, Oracle y CoreWeave, 28.000 millones en Blue Owl y Crusoe, y otros ~38.000 millones en préstamos en negociación con Oracle, Vantage y sus bancos