Hacer pequeñas cosas en casa es una forma subestimada de autocuidado. Prepara un poco de té o café. Escucha un podcast. Organiza el correo. Arregla algunos cojines y dobla algunas mantas. Comienza la colada. Descongela un poco de sopa. Simplemente pasea sin rumbo haciendo pequeñas cosas para que tu espacio y tu vida sean un poco más agradables. ¿A quién le importa si te distraes o solo haces un poco? No estás siendo productivo. Estás haciendo pequeñas cosas.