Una de las películas más oscuras y sorprendentes que he visto es "El cartero siempre llama dos veces" de 1947. Se produjo bajo el antiguo código que requería que los villanos recibieran su merecido al final y que los buenos salieran victoriosos. Lo curioso del código es que no podía dictar lo que sucedería en el transcurso de la película en sí. Esta película es tan sombría como uno puede imaginar, lo cual, en ese momento, podría no haber parecido tanto dado la guerra que acababa de terminar. Incluso ahora, la experiencia es inquietante y bastante aterradora, lo cual es aún más asombroso dado que fue hecha hace casi 80 años.