Perdí a mi madre por cáncer. No hay palabras que puedan explicar el sentimiento de duelo, tristeza, pérdida, trauma y soledad que siento. Estuve a su lado cada segundo de su lucha durante los últimos 7 meses. Pasé cada noche con ella durante los más de 1.5 meses que estuvo hospitalizada. Ella falleció en mis brazos. La mujer más grande que he conocido y que conoceré. La mujer que sacrificó todo por sus hijos. Que luchó desde abajo y aún así decía Alhamdulillah por todo. La mujer que siempre tenía las respuestas y el consuelo para los problemas más triviales de sus hijos. Soy un hombre adulto que pensaba que tenía todo en la palma de mi mano. Pensaba en mi vida como un éxtasis donde nada podía salir mal. Ahora, me siento como un niño perdido en un supermercado. Anhelando a su madre, sabiendo que nunca volverá. Aún no puedo procesar que esto es real. Veo su contacto en mi teléfono, no puedo llamarla. No puedo traerme a mirar sus fotos en mi galería. Ahora solo puedo orar por ella y tratar de ser la mitad de la persona que fue. Aprecia cada segundo que tienes con tus padres. Ver su felicidad y crear recuerdos con ellos vale más que cualquier cantidad de dinero en el mundo. Te extraño, Mama. ❤️