Liquidé casi toda mi cartera de criptomonedas. No porque sea bajista. No porque me hayan aniquilado. Pero porque lo que acaba de pasar no se comportó como un movimiento normal de ciclo. De 126.000 dólares a la media móvil de 200 semanas en 4 meses. Mira el gráfico: En 2018, ese cambio tardó un año. En 2022, tardó 30 semanas. Esta vez ocurrió a una velocidad récord. No hay techo de desmontaje. Sin euforia en el comercio. No hay un catalizador claro con el que todos estén de acuerdo. Solo un violento repricing en todos los niveles principales. Miedo y codicia alcanzó cifras de un solo dígito. Y a diferencia de accidentes anteriores, nadie puede explicar claramente qué se rompió. Riesgo cuántico. Bitcoin está fallando en la prueba de devaluación. Fondos desapareciendo. IA atrayendo capital....