Ahora mismo, solo hace falta una cosa: paciencia. Busca un cuero cabelludo con muy bajo riesgo, una entrada limpia, una invalidación clara y un beneficio rápido. Haz tu trabajo, acepta lo que te da el mercado... y tráelo a casa. No hace falta inventar nada. Repite las reglas sencillas, siempre las mismas. Ha sido la única estrategia realmente rentable hasta ahora: algunas operaciones seleccionadas con riesgo controlado. Mejor tener algunos intercambios buenos y sólidos que perseguir el mercado y perder dinero.