Ningún demócrata sostiene un cartel, marcha por las calles, se amotina o muestra indignación por Hallie Helgeson, de 18 años, y Brady Heiling, de 19, que fueron asesinados por un inmigrante ilegal de Honduras que condujo en sentido contrario por una autopista borracho y que anteriormente había tenido un DUI en 2020 en la misma jurisdicción santuario.