Mel Gibson, tras perder su casa en Malibu en los devastadores incendios de Los Ángeles en enero de 2025, se abre con fe pura: "Siento que me están desnudando y preparando para otra cosa... Siento que el Todopoderoso me está preparando para hacer algo grande." Reflexiona: Dios da, Dios toma—entramos y salimos sin nada. Pero "busca primero el reino de Dios, y siempre estarás bien. Conseguirás lo que necesitas." Repitiendo el pasaje favorito de su padre (Mateo 6): "Mira las flores del campo... Mira a los pájaros del aire. Les dan de comer. Se visten." Deja de preocuparte por las cosas—todo es temporal. En la entrevista, ve la pérdida como una extraña bendición: una purificación, que le libera para centrarse en vocaciones mayores (como su próxima secuela de La Resurrección de Cristo). Un recordatorio poderoso de que a veces lo que parece una pérdida total en realidad es preparación. En tiempos difíciles, ¿alguna vez te has sentido despojada—solo para descubrir que eso despejaba el camino a algo significativo? ¿Cuál es un momento de "despojado" que te llevó a crecer o a tener un propósito?