La administración Obama no pudo conseguir los votos necesarios en el Congreso para enmendar la Ley de Aire Limpio y regular los gases de efecto invernadero, así que sin dudarlo decidieron simplemente ignorar la ley y apretarle billones en costes regulatorios al pueblo estadounidense.   La Administración Trump cumple con orgullo la ley, ahorrando 1,3 BILLONES DE DÓLARES PARA EL PUEBLO ESTADOUNIDENSE, reduciendo el coste de los coches nuevos en más de 2.400 dólares por vehículo y eliminando el trofeo de participación climática para que los fabricantes instalen interruptores Obama que apagan los vehículos en semáforos en rojo y señales de stop. Punto.