En cada moneda, hay entre 20 y 50 personas anónimas que pueden enviar la moneda a un -90%. Cuantos menos sean, mejor. Por eso la distribución es importante. En 2024, una sola ballena pudo revertir nuestro impulso de tendencia alcista y hacer que $GIGA pasaran de 20 millones a 6 millones de dólares. En 2025, una sola ballena pudo revertir nuestro impulso ascendente y hacer que $GIGA pasara de 300 millones a 20 millones de dólares. Por suerte, perdimos muchas ballenas durante esta tendencia a la baja y no murimos. Si una moneda no muere, se consigue distribución. Ahora, cuando vuelvan las condiciones del mercado, ese riesgo no estará ahí para frenar el impulso.