Tuve una pelea con mi novio. No por hacer trampa. No por mentiras. No por drama. Porque le pedí que se hiciera pruebas de VIH, hepatitis, sífilis e ITS antes de tener sexo. Llevábamos un año juntos. Le amaba. Confiaba en él. Y para que fuera justo, para que fuera suave, para que girara en torno a nosotros, le dije que yo también me haría pruebas. Para nuestra tranquilidad. Por nuestro futuro. Se negó. Dijo que tenía "problemas de confianza". Dijo que era cuestión de "principios". Dijo que si de verdad le quisiera, no se lo pediría. Pero aquí está la cuestión: proteger mi salud no es un insulto. Querer estar seguro no es falta de confianza. Preocuparse por las consecuencias no es una falta de respeto. No le estaba acusando de nada. Estaba eligiendo la responsabilidad. Y eligió su ego. Así que me elegí a mí misma. Sin riesgos. Sin arrepentimientos. No más novio.